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A partir de abril de este año es obligatorio para todos los agentes de la cadena alimentaria cumplir con las obligaciones generales de la ley 1/2025 de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario. De esta manera, España se suma a Francia e Italia en contar con una regulación estatal dirigida a la reducción del desperdicio alimentario, mediante la gestión más eficiente de los recursos, aplicando soluciones basadas en una jerarquía de prioridades (priorizando el consumo humano) e impulsando la economía circular.
Abril ya está aquí, y aún hay empresas que no han realizado su plan, por eso te daremos un esqueleto básico para armarlo. Aún no hay nada estrictamente definido de la forma de realizarlos, cada empresa tiene libertad en su elaboración mientras cumplan con los siguientes requisitos obligatorios:
• Aplicación de una jerarquía de prioridades: evitar que el excedente se convierta en residuos
• Planes de prevención para reducir los desperdicios y las pérdidas: identificar causas del desperdicio, establecer medidas para evitarlo y aplicar la jerarquía de prioridades
• Promoción de acuerdos para la donación de excedentes alimentarios: con entidades sociales, banco de alimentos, etc.
Fases:
1- Preguntarse si la norma aplica a su empresa: hay ciertas excepciones dentro de la ley, aunque si bien no es obligatorio que cumplan con la elaboración del plan, si deben cumplir con la jerarquía de prioridades para la gestión de los excedentes.
2- Diagnóstico: realizar un diagnóstico inicial para ver la realidad de la empresa, se debe cuantificar qué se tira, cuánto y por qué.
3- Elaboración del PPDA (Plan de Prevención del Desperdicio Alimentario): acá se definen las medidas que se utilizarán en cada fase para prevenir el desperdicio, y en caso que sea inevitable, gestionarlo aplicando la jerarquía de prioridades (donaciones, por ejemplo).
4- Implementación: el plan se debe documentar e integrar en los procesos operativos. Las empresas que no cumplan con el plan pueden ser sancionadas.
5- Seguimiento: hay que documentar los residuos generados y las medidas adoptadas, se debe llevar registro de todo.
Plan (PPDA):
Te brindamos un ejemplo de diseño del plan PPDA, como no hay nada regulado en cuanto a la forma de armarlo, cada empresa puede adaptarlo a su gusto, agregar o quitar pasos, siempre teniendo en cuenta que cumple con los requisitos obligatorios mencionados en la Ley 1/2025 de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario.
1) Datos generales de la empresa y alcance del plan: aquí se incluyen los datos de la empresa (nombre, CIF, dirección, persona de contacto, etc.), una breve descripción de la actividad principal (ejemplo: producción de quesos madurados. Elaboración, maduración, envasado, etiquetado y expedición), las instalaciones que se incluyen en el plan (ejemplo: recepción de leche, sector de cubas, cámara de salado, cámara de oreo, cámara de frío, sala de envasado, almacén de producto terminado, etc…) y persona responsable del plan (nombre, departamento y contacto).
2) Diagnóstico y puntos críticos del desperdicio: aquí hacemos un pequeño resumen describiendo el proceso productivo. Luego en cada fase identificamos los puntos críticos del desperdicio: fase, posibles desperdicios generados, ocurrencia, causa que lo genera (puede crearse un pequeño cuadro). En este paso se identifican las fases del proceso productivo donde se produce desperdicio y las causas que lo ocasionan.
Con esta información podemos hacer una cuantificación del desperdicio, una estimación anual: cantidad de materia prima perdida, cantidad de envases retirados, cantidad de subproducto generado, etc., y podemos indicar el destino de cada uno de ellos (valorización, reprocesado, residuo, donación, reaprovechamiento).
3) Objetivos del plan: se definen los objetivos particulares de cada empresa (ejemplo: reducir el desperdicio en las fases de…, mejorar procesos críticos, aplicar jerarquía de prioridades según la ley, mejorar la trazabilidad y el seguimiento, etc.).
4) Medidas preventivas: dentro de estas medidas podemos identificar
a) Las medidas que previenen las pérdidas y el desperdicio estructuradas en categorías (buenas prácticas en los procesos, packaging, logística, formación, colaboración con otros actores involucrados como proveedores o distribuidores) y de las cuales dejaremos plasmadas una descripción de las medidas tomadas y el resultado conseguido tras aplicar dichas medidas.
b) Las medidas de valorización y redistribución (alimentación animal, subproductos, donación, residuos) viendo en cada caso en qué medida puede aplicarse cada una.
5) Indicadores y seguimiento: las herramientas de medición y control utilizadas deberán ser concretas, medibles, que permitan realizar un seguimiento (ejemplo: % de producto desperdiciado anualmente, % de reducción del desperdicio respecto al año anterior, % de producto reprocesado, N° de incidencias de envasado, N° de acciones formativas realizadas, etc.).
*Los indicadores demuestran que el plan está en funcionamiento.
Y ahora, manos a la obra, ya tienes un esquema donde apoyarte, elabora tu plan PPDA y evita sanciones. Recuerda que es obligatorio a partir de abril de este año.
Si necesitas ayuda con tu plan contacta con ALB Consultora y te ayudamos en el proceso. Puedes reservar una cita para una videollamada en nuestra página web www.albconsultora.es o por correo electrónico a info@albconsultora.es
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